¿Te has preguntado qué sería de tu vida sin tus padres o abuelos? ¿No sabes hasta qué punto es o ha sido importante su presencia en nuestras vidas? La educación y el amor recibido a lo largo de toda nuestra vida es lo que nos va a hacer ser de una forma o de otra. Es algo que tiene una repercusión total en nuestro desarrollo y nuestras actitudes en la vida. Por eso, en este artículo hablaremos de qué es el amor filial.

La importancia de nuestros padres y abuelos está en cada paso y etapa por las que atravesamos a lo largo de nuestro crecimiento. Son personas que siempre van a estar ahí para cuando necesitemos y en nuestros momentos más duros. Es un apoyo fundamental para nuestra autoestima y confianza. Sin ellos, sería mucho más difícil ser feliz y tener un crecimiento óptimo con una infancia suficientemente feliz.

Puede que los amigos, incluso las parejas, no duren para siempre. Por circunstancias de la vida o decisiones en cuestión de prioridades, a veces nos alejan de esas personas. La distancia o los caminos separados por ambas partes dificultan la relación hasta que acaban con ellas. Esto es algo que no sucede con los padres y los abuelos. Al contrario, cuanta más distancia allá, más se unen dichos lazos y se refuerza la relación. Es una parte de ti que siempre va a estar ahí, cometas los errores que cometas.

Hasta puede que no seas del todo justo con ellos ni tu forma de comportarte sea la adecuada. Pero ellos siempre estarán a tu lado, dándote apoyo. Esto nos da seguridad y confianza para afrontar los problemas que nos plantea la vida en determinados momentos. El amor filial es una base crucial sobre la que cimentamos nuestra vida y futuro.

amor filial

Amor filial

Los abuelos, se puede decir, que son prácticamente nuestros segundos padres. El amor filial es un pilar fundamental que nos hace más fuertes y mejores personas. Es la brújula que nos sitúa en la dirección adecuada en el camino que es la vida. En el momento que nace un bebé, recibe cuidados y una entrega máxima para proveerle de todo lo que necesita.

Desde ese mismo instante sus vidas giran en torno a la de ese bebé y de repente tienen una misión que cumplir; hacer feliz a esa criatura. Es ese objetivo lo que les da fuerzas para sacar adelante a la familia e ir a trabajar con fuerzas. A veces, algunos padres se enfocan tanto en darle una buena vida a ese hijo que pueden caer en el error de no darle toda la atención posible. Es curioso como queriendo hacer feliz a un hijo, pueden alejarse de él.

A veces los padres o los abuelos no toman, en teoría, las mejores decisiones. Son humanos y, como todos, se pueden confundir. Lo que sí está fuera de toda duda es la buena intención. Los consejos o las decisiones que toman en nuestra vida siempre están orientadas a mejorarnos de alguna manera u otra. Es por eso que debemos apreciar el gesto y no que el resultado nos distancie. Seguramente no haya otras personas, como los padres y los abuelos, que miren tanto por nosotros.

Siempre seremos su prioridad en la vida y darían lo que fuera por nosotros. Es impactante como caemos en el error de prestar más atención o pasar más tiempo con unas personas para la que no somos tan importantes. Por ello, hemos de valorar qué personas nos dedican los mejores años de sus vidas y todos sus recursos para poder ayudarnos en lo que pidamos.

Importancia del amor filial

Quien más y quien menos, habremos pasado nuestros momentos más felices y nuestros momentos más duros por algunas circunstancias concretas. Hay ciertos instantes en nuestras vidas que, aunque no lo parezca a simple vista, terminan siendo cruciales en nuestra vida. El amor filial desempeña un papel protagonista en estas escenas. Todos nuestros problemas y buenas noticias necesitan un enfoque que nos aporte perspectiva. El problema es que no siempre nos fiamos de quien nos da el enfoque o de sus verdaderas intenciones. Este factor negativo desaparecer con los consejos de nuestros padres y abuelos.

Tenemos la seguridad de que nunca nos van a dar un consejo malintencionado, por lo que podemos escucharlos con atención tranquilamente. Es positivo tener a alguien que nos oriente y nos de apoyo, porque no en todas las ocasiones podemos salir adelante por nuestra cuenta. Ese ánimo es fundamental para nuestra autoestima y seguridad para evolucionar.

Instrucciones

En este apartado hablaremos de la importancia del amor filial en cada momento de nuestras vidas. Como hemos señalado anteriormente, es un punto de apoyo vital para nosotros. Es esa parte que nos inculca el valor de la amistad y de otros valores necesarios que nos permiten crecer como persona y evolucionar.

  1. Crisis. Es normal que hayamos pasado por épocas de cierta crisis o inseguridades y tristezas. Forman parte de la curva del aprendizaje, ya que necesitamos de momentos malos para sacar valiosas lecciones. Aunque en esos momentos no seamos conscientes o no podamos pensar, nos harán más fuertes y experimentados. Estas épocas difíciles son más llevaderas gracias al apoyo y los consejos de un amor filial. Es como la luz al final del túnel que nos recuerda que hay esperanza. Es en estos momentos en los cuales nos damos cuenta de que siempre van a estar ahí para nosotros, más que cualquier otra persona.
  2. Buenos momentos. Las buenas noticias no serían tan buenas si no tenemos las personas con las que compartirlas. Un momento es muy especial por la compañía. Todos nuestros logros significan aún más si los compartimos con las personas importantes. Que nuestros padres y abuelos estén presentes en dichas celebraciones es una forma de reconocer el papel importante que han desarrollado. Son una parte esencial en dichos eventos, ya que sin ellos no hubiéramos conseguido nuestros logros. Ya sea una boda, un ascenso o cualquier otra novedad que merezca celebrarse. En ese momento, podemos devolver, una pequeña parte, todo el agradecimiento y cariño que nos han proporcionado toda nuestra vida.

Es por estas razones por las que son un pilar básico y siempre están presente en nuestros pensamientos. Es importante reconocer el valor de la amistad, pero lo es más reconocer el amor filial que tenemos.

Que Necesitas

A medida que vamos creciendo, van aumentando nuestras obligaciones y deseos. En este camino, el tiempo cada vez adquiere más valor. Esto se debe a que no disponemos de tanto como cuando éramos más jóvenes. Los estudios, el trabajo o las relaciones con otras personas nos absorbe gran parte de nuestra vida. Es aconsejable no descuidar la relación con nuestros padres y abuelos. A continuación, hablaremos de lo que podemos hacer para cuidar dichas relaciones.

  • Dedicarles tiempo. Una vez que tenemos nuestras metas y obligaciones, puede que estas nos distraigan de lo realmente importante. Obviamente ya no pasaremos tanto tiempo con la familia como antes, ya que tendremos que crearnos nuestro futuro y nuestro camino. Esta decisión es peligrosa y puede hacer que olvidemos nuestras raíces o determinados valores que nos habían inculcado. Una buena solución es sacar tiempo para visitar a nuestros padres y abuelos. Puede que nos atraigan más otros planes, pero seguro que no serán mejor que este. A veces optamos por la felicidad a corto plazo. Este tipo de felicidad se va tan rápido como viene. Pasar tiempo con las personas que de verdad importan marcan la diferencia en nuestra vida. Por eso, rechazar planes en beneficio de ir a visitar a nuestros abuelos o padres es una sabia decisión.
  • Pedirles consejo. Si hay algún objetivo importante en la vida de nuestros padres y abuelos es el de ayudarnos. En algunos momentos de nuestra vida, necesitaremos algún consejo. Siempre es mejor que otra persona nos dé su punto de vista, desde una visión alejada. Los problemas pueden limitar nuestra cabeza y el miedo o las emociones nublar nuestro juicio. Siempre será un acierto pedir consejo a estas personas. Pondrán todo su empeño en ayudarnos y darnos el mejor consejo que se les pueda ocurrir para beneficiarnos.

Consejos

El amor filial lo es todo para nosotros, o debería de serlo. Para bien o para mal, son las personas que nos han criado y cuidado de nosotros. Puede que alguna vez, según nuestro punto de vista, nos hayan fallado o decepcionado. Es normal que cometan errores, ya que son también seres humanos. Es probable que nosotros hayamos cometido los mismos errores, pero ellos siempre están dispuestos a perdonarnos. Son esas personas con las que tenemos un perdón garantizado, hagamos lo que hagamos. Hay que valorar este hecho, porque pocas otras personas nos tratarán de esta manera. Nuestros padres y abuelos darían nuestra vida por nosotros y siempre serán nuestra familia. Por encima de otras personas, que igual tienen otras prioridades por encima de nosotros. Es importante no olvidar quién se preocupa de nosotros siempre y nos pone en el número uno de su lista. Es justo que nosotros demos también lo mismo que nos ofrecen, ya que gracias a ellos tenemos la capacidad de decidir en nuestras vidas.

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