Sin duda en algún momento de nuestras relaciones con otras personas la fidelidad se convertirá en un elemento muy importante. Hay personas que son fieles de manera natural y no tienen problemas con este aspecto. Sin embargos otras encuentran gran dificultad a la hora de ser fieles.

¿Cuál es el truco de la fidelidad? ¿Qué hay que hacer para ser una persona fiel y que lo sean contigo? ¿Por qué a unas personas les cuesta tanto ser fieles y a otras les resulta completamente natural? Quizá porque se trata de una cuestión que está directamente relacionada contigo mismo. La fidelidad como tal no existe si tú no eres fiel a ti mismo.

¿Quieres saber más datos sobre la fidelidad y cómo ser fiel y que los demás lo sean contigo? En ese caso, sigue leyendo este artículo. Vamos a ayudarte a resolver tus dudas.

¿Qué es la fidelidad?

Antes de comenzar a encontrar los motivos por los cuales tenemos problemas (o no) con este concepto, deberíamos entender bien el término.

Cuando hablamos de fidelidad lo hacemos sobre la capacidad que tenemos de ofrecer lealtad. Tanto a las personas que nos rodean como a nosotros mismos y a nuestros ideales. ¿Sabías que este término proviene de la palabra latina fidelitas? ¿Y sabías que esta palabra latina significa “servir a dios”? De ahí que el significado original de este término estuviera asociado a la lealtad de una persona hacia su dios o hacia su señor. Hoy en día el término se ha extendido y se relaciona con la lealtad de la persona a muchos conceptos. Sin embargo se asocia principalmente a la fidelidad a la pareja.

Hay muchas personas a las que le resulta muy sencillo ser fiel. Y probablemente sea así porque han visto esta actitud en su familia. En padres o abuelos en los que ha primado la lealtad por encima de todas las cosas. Tanto frente a su familia, con sus amigos, su pareja o en el trabajo. Otras personas, sin embargo, se han criado en círculos familiares donde esta lealtad no ha existido. Y puede que precisamente a falta de conocer estos valores les resulte mucho más complicado ser fieles.

Si no vemos reflejado en nuestro entorno la capacidad de cumplir los compromisos que adquirimos es lógico que el día de mañana nos cueste trabajo cumplirlos nosotros. E incluso pensar que otra persona va a ser capaz de ofrecernos una lealtad absoluta.

Muchas veces, cuando la fidelidad se asocia al matrimonio y a la pareja, parece que el concepto se basa en conseguir hacer grandes esfuerzos para ser fieles a las ideas y a las creencias del otro. Sin embargo esto es un grave error. Porque en ocasiones nos lleva perder la fidelidad a nosotros mismos. Y si no somos fieles a lo que somos, difícilmente podremos ser felices. Sin duda la fidelidad ha de basarse en que seamos capaces de ser leales a nuestros pensamientos, a nuestros objetivos, a nuestros valores y a nuestras creencias. Esto sin duda nos permitirá ser fieles con las personas que nos rodean.

Entonces, ¿qué hemos de hacer para ser personas fieles y que los demás lo sean con nosotros? Aprendamos algunos trucos a continuación.

Cómo ser una persona fiel y que lo sean contigo

Para conseguir ser fieles y que los demás lo sean con nosotros se pueden seguir una serie de pautas muy sencillas. A continuación vamos a explicarte algunas que pueden resultarte útiles.

Fidelidad para nosotros y frente a los demás

Por norma general la sociedad nos inculta que hemos de ser fieles a lo que nos rodea. Es decir, al mundo exterior. Es como si se tratara de un deber que hay que cumplir con los demás. Esto lleva a que las personas descuiden la fidelidad interior. Es decir, la capacidad de ser leales a nosotros mismos y a nuestras creencias. Al no inculcarnos a tener fidelidad a nosotros mismos, nos hacen perder tanto nuestra autoestima como nuestro rumbo.

La fidelidad interna es muy importante porque es la que nos permite cumplir nuestros objetivos vitales. Independientemente de lo que otros piensen. Por ejemplo si quieres ser artista y tu entorno no está de acuerdo por ser una profesión poco segura, si no eres fiel a ti mismo probablemente abandones esta carrera. Sin embargo, si crees en ti y en tus capacidades, seguirás este rumbo y terminarás triunfando. Y verás que la gente que te rodea, si es leal a ti y te quiere, te apoyará hasta el final.

De ahí que no podamos ser fieles a los demás si no somos capaces de serlo con nosotros mismos. La fidelidad siempre ha de empezar por nosotros. Pero, ¿cómo conseguir la fidelidad interior para obtener la fidelidad a todo lo demás? Muy sencillo. Por medio de los siguientes consejos:

  • Busca en tu interior aquello que te hace feliz. Nadie nace sabiendo exactamente cómo es. Sino que poco a poco vamos formándonos gracias a nuestras experiencias y nuestros intereses. Para ser fieles a nosotros mismos no hay nada mejor que bucear en nuestro interior y ver qué es lo que nos hace felices. Tanto en el entorno familiar, personal, como en el profesional. Cuanto más tiempo dediquemos a perseguir estos ideales, más fácil nos resultará ser fieles a nosotros mismos y a los demás. De este modo no nos costará nada seguir aquello en lo que creemos y cumplir unas normas vitales sobre las que nos guiamos. Y si esto lo aplicamos a nuestros sentimientos y a nuestros proyectos de vida, seremos fieles con los demás. Y una vez se logra ofrecer fidelidad a los demás, los demás nos la ofrecen también a nosotros.
  • Cumplir nuestras promesas. Para ser fieles es necesario cumplir nuestras promesas. Aquellas que nos hacemos a nosotros mismos independientemente de lo que opinen los demás. Para ser fieles a nuestros principios y poder cumplir nuestros objetivos debemos de estar enormemente implicados y convencidos de seguir este camino. Si anteponemos nuestras promesas a las necesidades y a los deseos que puedan ir surgiendo, seremos fieles. Si esto lo aplicamos tanto hacia nosotros mismos como hacia los demás, ya tendremos el camino hecho.
  • Saber decir no. Conseguir la fidelidad hacia nosotros mismos resulta complicado pues nos obliga a aprender a decir que no a muchas cosas exteriores. Y esto puede llegar a resultar muy difícil en ocasiones. Cuando nos hemos marcado un camino en la vida, cuando tenemos claro qué es lo que fundamenta nuestra persona, hay que saber decir que no. Tanto a sentimientos ajenos, como a personas y a acciones externas que en un momento dado nos pueden resultar interesantes y nos desvían de nuestros objetivos. Esto no quiere decir que otras personas no nos ayuden a orientar nuestros objetivos y a cambiar nuestro camino en la vida. Pero no hay que cambiar nuestra forma de ser para hacer feliz a nadie. Esto solo nos conducirá hacia caminos con los que no nos convertiremos en personas felices.
  • Una vez seamos fieles a nosotros mismos, podremos serlo con los demás. Y los demás, por consiguiente, también serán fieles con nosotros. Cuando seamos capaces de ser leales a nosotros mismos no nos costará nada ser leales al resto. Y cuanta mayor lealtad ofrezcamos al mundo que nos rodea (que es el camino que habremos escogido para nuestra vida) más fácil le resultará al mundo devolvernos esta fidelidad. Al ser capaces de cumplir nuestras promesas, los demás también lo harán. No olvides que esas personas que te rodean y te son fieles, han depositado su confianza en ti. Y al conseguir cumplir los vínculos que nos unen por medio de la fidelidad, lo normal es que logremos seguir este objetivo para siempre.

Así que ya sabes. No busques en el exterior la manera de ser fiel y feliz. Primero has de conocerte a ti mismo y saber qué es lo que quieres en la vida. Qué ideales te hacen sentir feliz y cuáles vas a seguir. Si eres fiel a estos ideales no tendrás que traicionarte nunca ni traicionar a los demás.

En relación con las parejas, por ejemplo, la infidelidad muchas veces llega porque una persona no desea en realidad estar con la otra. Por este motivo, al ir en contra de sus sentimientos y deseos, tarde o temprano terminará siendo infiel. Lo que no solo le provocará daño a sí mismo, sino a la otra persona que había depositado su confianza en él.

Sigue siempre tu camino y deja que los demás sigan el suyo. Si en algún momento dejan de coincidir, está claro que intentar seguir esa vía no va a dar un resultado positivo. Las dos partes terminarán por ser infelices y traicionarse.

Esperamos que este artículo te haya servido para entender que la fidelidad nace dentro de ti. Si quieres leer más cosas sobre las relaciones, puedes visitar nuestra página web. Podrás acceder a otros artículos muy interesantes sobre el mundo de las relaciones. Aquí tienes algunos ejemplos:

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