En la mayoría de los casos, este tipo de operación esterilizante, la llevan a cabo hombres que no quieren tener descendencia, o quizá ya la tienen, pero no quieren tener más. Que el dejar embarazada a su pareja pueda suponer un riesgo en la salud de ella y se quiera eliminar esa posibilidad de manera segura y permanente. También se lleva a cabo para evitar que si uno de los dos tiene algún tipo de trastorno genético que se pueda heredar, pase a sus posibles hijos o hijas. O quizá que simplemente quieran dejar de usar métodos anticonceptivos durante sus relaciones sexuales.

La persona que tenga ya previsto llevar a cabo la operación, debe de informar con una antelación de unas dos semanas a su urólogo todos aquellos medicamentos que toma si son de manera diaria, así como aquellos que no tengan prospecto o receta médica, como pueden ser complementos energéticos, vitaminas, productos de herbolarios, minerales.

Si algunos de esos medicamentos suelen ser aspirinas o ibuprofeno, los cuales intervienen en la coagulación de la sangre, el médico deberá recomendar que no los tome durante los diez o quince días antes a que se produzca la vasectomía.

El mismo día en el que tiene la cita para realizar la operación de esterilización, se deberá de limpiar bien la zona del escroto, y no llevar ropa ceñida.

La manera existente de esterilizar al sexo masculino, es a través de la vasectomía. Esta es una operación en la que se emplea la anestesia de tipo local, es decir, solo en la parte del órgano reproductor, por lo que la persona permanece despierta. Se suele llevar a cabo por un experto en la materia, un urólogo que se encarga de dirigir la intervención.

¿En qué consiste?

  1. Se hace una pequeña incisión en la zona concretamente del escroto, en la parte superior.
  2. El escroto se limpia por dentro antes de meter la anestesia en su interior.
  3. Se taponan o bloquean los canales por los que circula el semen, también denominados conductos deferentes. Consiguen impedir el paso de los espermatozoides desde su salida de los testículos, para evitar que no acaben llegando a la uretra.
  4. Los conductos deferentes son ligados y cortados cada uno por separado.
  5. Se sella con unos pocos puntos de sutura.
  6. Se puede sellar con una goma de tipo quirúrgico.
  7. Se logra que, en el proceso de eyaculación del semen no existan espermatozoides.
  8. Los espermatozoides quedan recogidos en el conocido como epidídimo, que es una parte de los testículos, ya que no salen fuera mediante el semen, sino que se quedan dentro, posteriormente con el paso del tiempo el propio organismo se encarga de volver a absorberlos.
  9. No duele, y es bastante sencilla.
  10. Puede causar alguna pequeña molestia los primeros días después de realizarse.

Hay mucho desconocimiento, y falsas creencias acerca de lo que conlleva realizar este tipo de operación, por eso aquí vamos a aclarar algunos puntos importantes:

  • Tras este tipo de operación el hombre no ve reducida la producción en el número de espermatozoides.
  • Es un método muy seguro.
  • Es un método permanente.
  • Tiene una eficacia muy alta, está totalmente demostrado por diversas encuestas y estudios.
  • Apenas suele tener efectos secundarios.
  • No afecta para nada en las relaciones sexuales
  • El hombre sigue teniendo sus erecciones normalmente, su apetito sexual activo y llega al orgasmo como lo solía hacer antes, no interfiere en ninguno de esos aspectos.
  • La rutina sexual se puede recuperar después de una semana de la operación.
  • Se debe realizar una prueba, que debe dar negativo para asegurarse que ya no queda ningún espermatozoide en la zona del conducto del semen.
  • Después de realizarse, se recomienda que el hombre utilice protección, al menos durante los primeros veinte días hasta que se eliminen por completo los espermatozoides que puedan quedar en la zona de las eyaculaciones anteriores.
  • La operación no dura más de veinte minutos, si no hay más complicaciones.
  • La recuperación es bastante rápida, hasta que la cicatriz sale y quede bien cerrada.
  • Los testículos permanecen algo hinchados y adoloridos, pero en menor medida.
  • Las molestias sueles ser pocas.
  • No evita el riesgo de que se puedan transmitir enfermedades de tipo sexual, por lo que los métodos anticonceptivos para ese caso se deben seguir usando.

Dos formas de realizar la vasectomía

Se utiliza el bisturí: En este caso el médico especialista en urología, accede a los conductos deferentes, a través de la bolsa de los testículos, allí realiza un pequeño corte y liga ambos, consiguiendo bloquear el paso de los espermatozoides para siempre. Existe un tipo de bisturí eléctrico que se está usando bastante en la actualidad para llevar a cabo este tipo de operación. Puede ser algo más molesta para el paciente, pues la incisión que se realiza es algo mayor que la que se hace cuando no se emplea el bisturí, además suele tardar más tiempo en cicatrizar de forma correcta, al ser más grande hay que vigilarla más para evitar las posibles infecciones.

No se utiliza el bisturí: El especialista en urología emplea unas pinzas especiales, con la que accede a los conductos deferentes mediante una pequeña incisión. En este caso el médico hace una especie de palpación de la bolsa de los testículos, para localizan bien los conductos deferentes que mantendrá sujetos mediante unas pizas que tienen forma de anilla. Después cogerá otro tipo de pinzas que son algo más puntiagudas y afiladas para realizar un pequeño corte en el acceso a los conductos, para después cauterizarlos. Cuenta con el beneficio de que es mucho menos molesta, pues la incisión que se realiza es bastante menor, por lo que tarda menos tiempo en cicatrizar, y simplemente necesita la atención adecuada para evitar alguna complicación.

Ventajas de realizarse la vasectomía:

  1. No necesita de un tiempo en el centro médico, sino que, al utilizarse la anestesia de tipo local, el hombre puede regresar ese mismo día a su casa sin ningún tipo de inconveniente, ya que apenas causa dolor ni molestias durante o después de realizarse.
  2. Puede volver al trabajo normalmente dos o tres días después, necesitando una semana como máximo para poder llevar una vida completamente normal y rutinaria.
  3. Cuenta con un alto porcentaje en efectividad, abalado por numerosos testimonios de gente que se la ha realizado.
  4. Los niveles de testosterona siguen su producción de manera normal, no se ven afectados en ningún sentido.
  5. A diferencia de los que muchos creen este tipo de operación no consiste en extirpar ningún testículo ni nada por el estilo. Se hace en su interior, pero no se tiene porque eliminar ninguno de ellos para que el hombre quede estéril.

Desventajas de realizarse la vasectomía:

  1. Puede tener una pequeña hinchazón y algún que otro moratón en la zona escrotal, después de llevar a cabo la operación, que debe de desaparecer a los quince días.
  2. Debe de seguir poniendo medios anticonceptivos, o que la mujer se tome la píldora, durante los primeros meses, ya que se tienen que hacer numerosos estudios hasta que quede comprobado que en las eyaculaciones no aparecen más espermatozoides y que la ligadura de los conductos se ha realizado correctamente.
  3. Después de realizarse, se pueden seguir transmitiendo enfermedades sexuales durante el coito.
  4. La esterilización es permanente o también puede ser reversible.
  5. Puede aparecer algún tipo de infección en la zona, por eso es necesario llevar un chequeo médico y una vigilancia durante las primeras semanas incluso meses.
  6. Existe la remota posibilidad de que los conductos ligados crezcan y se vuelvan a unir, por lo que si esto llega a suceder los espermatozoides volverían a salir y se llegarían a mezclar con el semen, abriéndose de nuevo la posibilidad de que la mujer quede embarazada.

Reversión de la vasectomía

Una de las primeras cosas que se han de saber es que, se recomienda que si la persona que se ha realizado la esterilización, se arrepiente y quiere deshacerla porque ha tomado la decisión de tener hijos, debe ser consciente de que esa reversión si conlleva algo más de complejidad y no tiene un porcentaje tan elevado de efectividad. Además, no debe de esperar demasiado tiempo después de hacerse la vasectomía, pues cuanto más sea el tiempo que pase más difícil es de lograr que el hombre vuelva a recuperar su fertilidad.

Se debe de realizar un examen previo para evaluar debidamente todo el aparato reproductor, por un experto en la materia, en este caso un urólogo, el cual debe de hacer de llevar a cabo una exploración de las diferentes partes que se van a tratar durante la reversión, tanto los testículos, el escroto, como las hormonas sexuales y los espermatozoides entre otros. Todos ellos deben de estar en buen estado y que el experto médico de su visto bueno.

Esta reversión consiste en deshacer lo que ya se hizo en la vasectomía, es decir, que los conductos deferentes se vuelven a unir, dejando paso de nuevo a los espermatozoides de manera natural, como si nunca antes se hubiera impedido su paso para mezclarse con el semen.

En ocasiones se da que, tras la vasectomía, el hombre encuentra en su zona testicular un granuloma espermático, como efecto secundario y la manera de eliminarlo es a través de esta operación, que se denomina técnicamente como vaso-vasostomía.

Es una técnica quirúrgica algo mas dificultosa, se emplea la microcirugía, y se emplea el microscopio lo que facilita la operación. Se debe de realizar de la mano de un experto, que tenga una buena formación y reputación en ese tipo de tarea.

La unión de los conductos es un trabajo muy tedioso, pues se enlazan con unos hilos de un grosor muy fino, suelen tener un tamaño de 0,1 o 0,2 milímetros, además al cerrarse no debe de quedar cicatriz apreciable a la vista, por ello se requiere de un aumento, es por ello que se emplea el microscopio, para no cometer errores estéticos.

La sutura suele llevar unos diez puntos, quizá alguno más, que se ponen en la tela muscular que recubre los conductos deferentes, aportándole así estabilidad.

Si la mujer no tiene problemas para tener hijos, y es fértil, esta operación tendrá muchas más posibilidades de resultar eficaz, sin tener que recurrir a técnicas externas para fecundarse, que además suponen en muchos casos un coste bastante elevado y que no suelen salir bien a la primera.

El hombre debe de estar muy seguro antes de realizase este tipo de operación, informándose bien de los riesgos, en qué consiste, las posibilidades de que salga bien o mal, y si realmente está seguro que su finalidad es tener descendencia y si le vale la pena someterse dos veces a dos intervenciones casi seguidas en el tiempo. Teniendo en cuenta que la reversión no es recomendable o eficaz cuando ya se alcanza una edad adulta que sobrepaso de los treinta y cinco años ni se aproxime a los cuarenta.

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