El término cruising proviene de la jerga LGBTTI, y se refiere a una práctica de sexo callejero surgido (tal vez) en los setentas, y en nuestros días se refiere a la búsqueda ce parejas sexuales ocasionales, para mantener relaciones sexuales en espacios abiertos o públicos.
Este rastreo, en los inicios del término, solía hacerse a pie o en auto en zonas muy concretas y tácitamente elegidas para ese fin en una ciudad.

El término se reservaba sobre todo para ser usado por hombres homosexuales o bisexuales, y era de cierta manera un código para evitar la infiltración de homofóbicos o de la policía.

La mayoría de las veces, y de ahí que sucedería en espacios abiertos, el cruising conducía a una relación sexual sin más compromiso que la relación misma, y llevaba a un coito en lugares que no requerían el trámite de un registro: parques, callejones, bodegas abandonadas…
Con el paso de los años,el cruising en Europa se ha extendido a saunas, bares gays y festivales musicales. En no pocas ciudades, además, se ha convertido en una práctica también adoptada por heterosexuales, en un ejercicio de apropiación cultural.
El riesgo del cruising, a pesar de pueda suceder en una población “gay friendly” es que sus participantes sean acusados de “exhibición indecente”, al menos en los Estados Unidos.
Hoy en día el término cruising ha evolucionado con las nuevas tecnología. Si bien con la epidemia del SIDA el cruising se vio duramente afectado, con la llegada de Internet y de la telefonía móvil, la búsqueda de parejas aleatorias se ha facilitado y convertido en una práctica más segura: abundan los sitios y las aplicaciones para que el cruising sea más bien una búsqueda apacible y segura para un encuentro sexual a cielo abierto.
Las nuevas tecnologías han permitido, además, que el cruising se conviertan en una práctica más consensual y con menos riesgo de represión policial.
Las grandes capitales europeas son espacios que poseen una gran tradición en lo que se refiere al cruising, pues lo toleran y reservas espacios para que ocurra. Con Ámsterdam a la cabeza, Berlín, Londres y Paris son otras ciudades donde el cruising es una práctica tan cotidiana como emocionante. Como es natural, algunas ciudades españolas se han sumado a su práctica.
¿El cruising es realizado en la ciudad catalana de Barcelona? ¿En qué lugares? ¿Es seguro?
Aquí te damos toda la información para que la realices el cruising con placer y sin riesgo en la Ciudad Condal.

Que Necesitas

¿En qué lugares se práctica el crusing en Barcelona?

Diversas publicaciones online de la comunidad LGBTTI coinciden en que estos son lo diez mejores lugares para practicar el cruising en Barcelona:
10.El Corte Inglés (Plaza Caraluña: Se recomienda acudir a los baños de su segundo nivel.
9. Universitat de Barcelona (Plaça Universitat): Los baños de su Facultad de Filología.
8. Bosque Clínica Stauros (Tibidabo, cerca del metro de Canyelles): Un espacio verde, en una zona muy discreta. Se recomienda asistir ya con una cita concertada en algún foro de Internet.
7. Cuartos Oscuros de Arena Madre (Balmes 32): Un clásico para llevar unas copas de más, si bien se satura en exceso durante los fines de semana.
6. Sala de Cruising Boyberry (Calabria 96). Para los que desean vivir la experiencia sin riesgos. Cabinas y noches tesmáticas.
5. Clubs cruising New Chaps (Diaginal 365): Con un poquito más de salero, pues tienes mazmorras, con lo que el fetichista que llevas dentro se sentirá exultante.
4. Platja de la Mar Bella: Una playa abiertamente gay y nudista, con baños, muy limpios, para concretar felizmente ese encuentro fugaz.
3. Sagrada Familia; Sí, en los parques cercanos a la obra maestra de Gaudí, una vez que los turistas se han marchado.
2. Centro Comercial Illa Diagonal: Sus baños son un must de la comunidad del distrito financiero.
1.Montjuic: Sin duda, la mejor zonas de cruising gay. Prefiere los alrededores del Institut de Cartografia, el Museo etnográfico y el de Arqueología. Con una movida muy abundante, y muchas opciones de edad y origen para concertar un intercambio.

Instrucciones

Aún está por escribirse la historia del cruising en Barcelona. Lo cierto es que abundan los espacios y enclaves para practicar el cruising, ya sea de manera tradicional (de noche) o a cualquier hora y con emocionantes variantes.

Barcelona es una ciudad abierta a la comunidad LGBTTI, con grandes bares, gimnasios, boutiques y todo tipo de franquicias y organizaciones “gay friendly”. A pesar de la apropiación de estos espacios, el cruising sigue siendo una práctica muy recurrente en Barcelona, practicada sobre todo por gays que sienten el añadido de la adrenalina como un extra que da más brillo al sexo.

Donde hacer Cruising en Barcelona

En Barcelona abundan los espacios para el cruising, y hay que decir que los resultados son tan buenos que se existe un turismo para practicar el cruising en esta ciudad. El verano es la época ideal para su práctica, pues la ciudad se llena no sólo de locales en busca de emociones, sino también de bellos desconocidos que desean ser encontrados.

Aquí algunos muy necesarios consejos para realizar cruising en Barcelona sin riesgos ni malos rollos… Y para hacerlo más de una vez en el verano.

1. Estudia idiomas. Barcelona, durante el verano, se llena de muchos visitantes extranjeros, que van a ampliar la visión que tiene del mundo en apenas un instante. Eso sí: vas a tener que hacerte comprender al menos en lo más básico. De manera que si quieres ampliar tus horizontes lo que te vendrá a las mil maravillas será hablar un poco de inglés, francés, alemán, italiano…

2. Protégete. Sea cuál sea la persona que elijas para pasarlo bien, no te debes olvidar de que por debajo de las apariencias, hay un pasado que no conoces, y demasiada confianza. De manera que todas las medidas profilácticas que acostumbras no van a estar de más. Si tu encuentro decide que esas precauciones están de más, ni lo dudes: adiós. La higiene, la limpieza, la educación y el respeto no pueden faltar en ningún contexto.

3. Lleva lo esencial. Ya puestos en la cacería no está por demás precisar que la ropa cómoda y fácil de llevar y quitar, y de poner de nuevo no está de más. Zapatillas cómodas, tal vez un pequeño bolso con algo de cosmética, pero nada de valor que despierte tentaciones, y mucho menos ítems que estorben las acciones…

4. Haz tu investigación. Cómo llegar a la zona elegida para hacer cruising, y cómo salir de ellas. Lugar  para dejar tu coche a salvo, o las estaciones de transporte público más cercana. Cuál es el punto de reunión cruising y dónde se puede efectuar el intercambio. También viene bien saber si la zona es peligrosa o si cuenta con vigilancia de las autoridades.

Consejos

Lleva tu teléfono y una batería de respaldo. Tu móvil es tu salvoconducto: no sólo por sus mapas y aplicaciones de cruising, sino porque además te servirá para estar en contacto con amigos o autoridades si algo sale más… Y por supuesto para entrar en contacto con tu cruising si surge alguna complicación con el encuentro.
No está de sobra que, también, lleves tu documentación, con alguna identificación válida.

Te invitamos también a leer nuestro artículo cómo comprender a las personas asexuales.

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