Estamos tan acostumbrados a buscar el amor romántico que tan solo la posibilidad de sufrir un desamor ya nos sumerge en una profunda decepción. Sin embargo, hay que aceptar que las relaciones amorosas no siempre salen como esperamos. Hay que aprender a quererse lo suficiente como para huir de una relación disfuncional, entendiendo a esta como todas aquellas relaciones, que nos provocan malestar o nos llena continuamente de dudas. Pueden ser relaciones de pareja o de cualquier otro tipo.

Tu amor propio ante todo

Quien no te quiere, no te merece. Y quien no cede a tus expectativas, esperando a que seas siempre tú la parte que se sacrifica, no te quiere. Esta es una regla que debemos grabar a fuego en nuestra cabeza, aunque en parte se nos hiele el corazón solo de pensarlo.
Hay muchas personas que soportan cada día el calvario de sentirse atadas a una relación disfuncional. En ocasiones, ni siquiera lo saben, pero su vida es realmente ingrata e infeliz.

¿Que necesitas para saber si una relación es disfuncional?

  • Ser tú mismo.
  • Conocer lo que necesitas de tu pareja y para tu vida
  • Quererte lo suficiente para no estar atado a ninguna persona que no te valora bastante.
  • Tener una buena comunicación con tu pareja.
  • Una relación que te resulte enriquecedora.

Instrucciones para saber si una relación es disfuncional

Cada uno de nosotros somos diferentes, pues tenemos nuestra personalidad, nuestros gustos y necesidades. No podemos ser juzgados ni tampoco juzgar a los demás. Nos enseñan que el amor es impredecible, que surge cuando no lo esperamos y, en ocasiones, nos enamoramos de las personas que menos hubiéramos pensado. Esto no es malo. Puede existir amor entre personas distintas.

Ahora bien, esa idea romántica del amor no funciona en la vida real. Realmente no es nada práctica, porque aunque puede encajar al principio de una relación, en las primeras fases de enamoramiento, sin embargo, a la larga y para que una relación funcione hay que adaptarse  a una serie de condicionamientos que garanticen un equilibrio en la relación.

Las parejas que progresan es porque han conseguido alcanzar este equilibrio, negociando a menudo sus diferencias y con grandes dosis de tolerancia, respeto y cariño hacia el otro. ¿Qué sucede cuando no se alcanza este equilibrio?

La pareja es cosa de dos

Lo fácil es pensar que cuando no existe ese grado de tolerancia, respeto y cariño suficiente para ceder ante el otro y alcanzar el equilibrio en la pareja, la relación se termina. Y esto es lo que debería suceder.

Pero hay personas que no están dispuestas a darse por vencidas tan pronto y, en lugar de dar por finalizada la relación insisten en seguir “intentándolo”, aunque sea solo ella la que lo está dando todo sin recibir nada a cambio por parte del otro.

El resultado es que los meses y años van pasando y, a medida que transcurre el tiempo, la relación no solo continúa y lo hace sin alcanzar ese equilibrio necesario, sino que, además, se va creando una sensación de dependencia y frustración.

A menudo, prevalece el autoengaño y la persona se cree de verdad que es feliz, pero nada más lejos de la realidad. La relación puede volverse realmente tóxica y hasta peligrosa en casos extremos.

Necesitamos relaciones que sean enriquecedoras para nosotros. Todas las parejas pasarán por momentos buenos y también por momentos malos, esto es cierto, como también es normal que entre las parejas aparezcan conflictos y roces producto mismo de la convivencia.

Ni siquiera los matrimonios que han logrado alcanzar el idílico récord de las bodas de oro se han librado de haber tenido alguna que otra pelea entre cónyuges. Pero, para tener una relación sana, la balanza siempre deberá inclinarse más hacia el bienestar que hacia el sufrimiento.

¿Cómo sé si mi relación es disfuncional?

Antes de nada, queremos aclararte que en el hecho de que una relación sea disfuncional no significa que ninguno de los dos miembros de la pareja sean malos. Simplemente es que, a veces, las diferencias entre personas son irreconciliables o que, por cualquier razón, la pareja no ha funcionado como debía, pero puede suceder que las dos personas sigan siendo amigos y sintiendo un gran cariño el uno por el otro.

Sean cuales sean los motivos, si una relación no funciona, no tiene sentido continuarla. Pero a veces estamos obcecados con ese amor que sentimos hacia el otro que no queremos ver la realidad. Los estereotipos sociales tampoco colaboran, porque se sigue vendiendo la imagen de que para ser feliz hay que estar en pareja y que el amor lo puede todo.

En ocasiones, incluso la familia y amigos se entrometen demasiado en nuestras relaciones amorosas sin conocer realmente cómo se dieron las cosas, porque ellos no conviven con nosotros.

Disfuncional: Cómo saber si una relación es disfuncional

 

Hay cinco factores que determinan que una relación es disfuncional:

  1. No hay comunicación: las parejas tienen que hablar y tienen que poder hablar de todo entre ellos, sin miedos y sin prejuicios. Si no te sientes cómodo hablando con tu pareja, o ella no quiere hablar contigo, entonces la relación nunca podrá ser una relación saludable.
  2. Hay mucha tensión: repetimos lo dicho anteriormente, entre las mejores parejas puede haber algunos conflictos a lo largo de su relación. Pero si continuamente estáis de enfrentamientos, con malestares y malos rollos entonces no hay pareja. La pareja debe apoyarse mutuamente, no puede estar creando malestar en el otro.
  3. Peleas: las peleas de enamorados duran unos minutos y, enseguida, viene la reconciliación porque ambos se mueren por estar bien con el otro. Cuando estas peleas se prolongan durante días o son continuadas la cosa es diferente. No son peleas de enamorados, sino que denotan grandes diferencias que hacen la convivencia o la relación imposible.
  4. No sois compatibles: está bien que cada uno tenga su personalidad y, en absoluto, la personalidad de uno tiene que anular al otro. Pero si no compartís nada entre vosotros, ¿cómo vais a tener un proyecto en común? No respondas que ya se verá eso, porque la magia en el amor se esfuma pronto, así que no vendrá ningún hada madrina a lograr que todo vaya bien. La vida no es un cuento de hadas, ni tampoco existen las princesas ni los príncipes.
  5. Si hay incomodidad: el amor (o las relaciones en general) nacen porque dos personas se sienten a gusto en compañía del otro. Si, por el contrario, lo que hay es incomodidad entonces esa relación no conviene.
  6. Abusos: esta es una palabra que jamás debería estar presente en la vida de nadie. Sin embargo, a veces sufrimos, o incluso infringimos abusos, y ni nos damos cuenta de ello. Toda relación debe enriquecer al otro de manera bilateral. El abuso ya sea físico o moral nunca debes aceptarlo ni practicarlo. Bajo ninguna circunstancia.

Consejos para saber si una relación es disfuncional

  • Si te sientes mal en una relación, rompe con ella.
  • Si tu pareja te hace sentir inferior, rompe con ella.
  • Tu pareja y tú tenéis que hablar mucho y hacerlo en total en confianza.
  • Tu pareja y tú debéis apoyaros mutuamente.
  • Tu pareja debe enriquecer tu vida, no empobrecerla. Y tú haz lo mismo con ella.
  • Jamás permitas abusos de nadie. Y tampoco abuses de los demás.
  • Pregúntate si en vuestra relación hay un equilibrio.

Estar en una relación disfuncional nunca te hará feliz y, a este mundo hemos venido a ser felices. Piensa que hay muchas más personas en el mundo y no sientas dependencia hacia nadie.

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