Saber cómo poner un tampón es importante para aquellas mujeres que no desean usar compresas, o bien, que prefieren variar los métodos para llevar el periodo. El periodo lo lidia cada mujer de manera diferente. A algunas mujeres les gusta utilizar compresas porque es una forma práctica, a menudo de las más económicas para llevar la regla.

Otras en cambio prefieren los tampones porque son más cómodos y a no ser que se presenten síntomas como cólicos menstruales o cambios de humor, en general la regla puede pasar desapercibida cuando se llevan tampones.

El problema que muchas chicas tienen con el uso de tampones, es el temor a “lastimarse por dentro”. Sobre todo esto pasa con mujeres vírgenes que piensan que usar tampones va a repercutir en su virginidad o romper su himen. Esto es un problema, porque evitan uno de los métodos más cómodos por temor a una antigua falacia.

El himen generalmente no se rompe por utilizar tampones, y en el caso de que se roce un poco, eso no quiere decir que dejes de ser virgen, pues el himen es una membrana cuya única utilidad es evitar que ingresen cuerpos ajenos a nuestro cuerpo y con ello propiciar infecciones antes de la pubertad. Una vez llegada la pubertad el himen comienza a romperse por sí sólo para la salida de la regla y porque al existir una flora vaginal que protege contra las bacterias, es innecesario.

Muchas mujeres son vírgenes y nacen sin himen, en otros casos hay mujeres que llegan a los 20 años siendo vírgenes y su himen está intacto, o bien, ha sido reabsorbido por el cuerpo. Así que el himen no es sinónimo de virginidad y usar tampones no te hace más ni menos virgen.

Otras de las razones por las cuales muchas mujeres prefieren los tampones a las compresas, es porque permiten libertad total de movimiento, siendo incluso útiles cuando se piensa ir a nadar y no se quiere tener accidentes (claro, esto sólo cuando hablamos de marcas de calidad y cuyos productos sean idóneos para tu tipo de cuerpo).

Sin embargo no todas son ventajas cuando hablamos de tampones. Al igual que cualquier otro método para llevar la regla, los tampones también tienen un tiempo de utilidad y otro de desecho. Saber cuánto tiempo podemos portar uno y cada cuando cambiarlo, es esencial para proteger nuestra salud y evitar percances que puedan generarse por un uso indebido o irresponsable.

Para saber cómo poner un tampón correctamente, tienes que leer todas las instrucciones que tenemos aquí. Así podrás saber cómo hacer esto correctamente.

¿Que necesitas para poner un tampón?

  • Tampones
  • Ser mujer

Instrucciones para poner un tampón

  1. Lava muy bien tus manos y tu área genital. Es de suma importancia que si vas a introducir algo en tu vagina, siempre sea con las manos limpias, pues éstas podrían introducir gérmenes y bacterias a tu cuerpo que puedan derivar en una infección. Por ello es importante que siempre estén limpias.
  2. Por otra parte también es importante mantener el área genital limpia, pues algunas pelusas de papel higiénico, vello u otras cosas, podrían ingresar en tu cuerpo y podrías infectarte. Asegúrate de no tener pelusas o cuerpos pequeños que puedan entrar a tu vagina. Si es necesario puedes dar un pequeño lavado con agua tibia a tus partes después de ir al baño. Esto no sólo evitará futuras infecciones, sino que ayudará a relajar tu cuerpo por los síntomas menstruales y a liminar la sangre exterior sintiéndote fresca y limpia.
  3. Una vez que el área está limpia, es momento de adoptar una posición idónea para poder introducir el tampón en tu cuerpo. A algunas mujeres les gusta agacharse ligeramente como si fueran a hacer una sentadilla o una zancada, y así poder introducir el tampón. Otras en cambio prefieren introducirlo sentadas en el inodoro o sobre su cama acostadas. También puedes levantar tu pierna sobre una silla o banco. Encuentra la posición que sea más cómoda para ti y así podrás introducirlo con mayor facilidad y eficacia.
  4. Es importante que te sientas cómoda con el tampón. Los tampones no se sienten cuando están bien colocados. Por eso tienes que introducirlo hasta que te sientas cómoda y no sientas que lo tienes dentro. No tengas miedo de introducirlo, los tampones no se quedan atrapados dentro de la vagina y no van a entrar más allá de donde deben ni a atascarse. La vagina no mide más de 11 cm estando inerte, así que los tampones caben perfectamente y es imposible que se estanquen dentro del cuerpo. Los tampones cuentan con un hilo pequeño que nos ayudará a sacarlo cuando vayamos a desecharlo, así que no temas, puedes jalar del hilo.
  5. Si de por casualidad accidentalmente manchaste de orina tu tampón, no te preocupes, no será necesario tirarlo. La orina es una sustancia inerte y estéril que no afecta cuando es introducida en pequeñas cantidades dentro de la cavidad vaginal, así que no te hará daño alguno. Sin embargo sí será necesario eliminar el tampón usado cada 4 horas y remplazarlo por uno nuevo. No debe permanecer más de 7 horas en tu cuerpo, pues eso podría llegar a ser peligroso. Por eso debes cambiarlo paulatinamente.
  6. Intenta no aprisionar los músculos de tu suelo pélvico. Algunas mujeres cuando están comenzado a utilizar tampones, no están acostumbradas y comienzan a contraer sus músculos vaginales dificultando que el tampón se deslice por dentro. El problema con esto es que no sólo podría dificultarse la entrada del tampón, sino que si lo acomodas mal te será desagradable la sensación y en el peor de los casos podrías sentir algo de dolor por el roce. Colócalo y acomódalo hasta que te sientas cómoda, hasta que ya no lo percibas. Si es necesario sácalo de nuevo y vuelve a colocarlo.
  7. A la hora de orinar, no es necesario cambiar el tampón ni recolocarlo. Sólo tienes que hacer el cordón a un lado e inclinar tu cuerpo ligeramente hacia el frente, controlando el chorro de orina para que no se moje el cordón, pues si bien una cantidad ligera de orina no hace daño, en gran cantidad no es buena idea orinar sobre tu tampón pues el olor podría ser desagradable o podrías mojar tu ropa interior. También puedes mover el cordón hacia la dirección de tu ano, sin que éste lo toque y así orinar con más tranquilidad.
  8. Si de casualidad mojas el cordón, no te preocupes, puedes secarlo exprimiéndolo con un poco de papel higiénico. Sólo tienes que presionarlo con el papel (sin estirarlo ni sacarlo de tu cuerpo) y listo. Si accidentalmente mojaste directamente el tampón y no sólo el cordón, en ese caso si será optimo que lo cambies por uno nuevo. Los tampones es mejor introducirlos cuando ya hemos orinado y procurar que estén bien puestos, pues si tu tampón se mojó cuando orinaste, quiere decir que está mal puesto y vas a tener que aprender a acomodarlo.

Consejos para poner un tampón

  • Utiliza un tampón según tu tipo de flujo. Los tampones más absorbentes, úsalos sólo cuando el flujo es abundante, y los tampones para un flujo moderado, úsalos en esos días en los que tu flujo no es tan abundante, constante o es ligero. De lo contrario podría ser incómodo llevarlos. Si el tampón está muy seco, posiblemente te será más difícil sacarlo, pero si se ha cumplido el plazo de horas máximas que debe estar dentro de tu cuerpo, entonces será mejor que lo elimines.
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