Actualmente, las prácticas anales están a la vanguardia en la vida sexual de las personas. Dar besos negros es una de ellas. Hace unos años, 30 o 40 sin ir más lejos, hablar de sexo anal, besos negros y demás era algo totalmente indecente. Hoy en día las cosas han cambiado. En este artículo te daremos toda la información que necesitas para saber dar besos negros. Pero primero, vamos a descubrir qué son exactamente.

¿Qué son los besos negros?

El beso negro o anilingus, también llamado beso de colibrí o beso polaco, ha creado mucha polémica en cuanto a prácticas sexuales nos referimos. Suele pensarse que se trata de algo que solo hacen los hombres homosexuales, pero nada más lejos de la realidad. Muchas parejas que se atreven a hacer el anilingus disfrutan tanto con ello que repiten seguro.

El beso polaco estimula el periné, que es la base de la pelvis, la zona que se encuentra entre los genitales y el ano tanto del hombre como de la mujer. En esta práctica, la lengua de la persona se introduce completamente en el ano de su compañero o compañera sexual. Por este motivo, muchas parejas no se animan a realizar el beso de colibrí. Muchos piensan que es algo totalmente antihigiénico, pervertido o demasiado atrevido.

La realidad es que es importante que se mantenga una estricta higiene pero, a parte de eso, es una práctica totalmente satisfactoria. Esto es debido a las muchas terminaciones nerviosas que se encuentran en el ano. Las personas que llevan a cabo el beso negro tienen orgasmos tan intensos como cuando les hacen una felación o un cunnilingus.

A continuación te explicamos cómo practicar el anilingus:

¿Cómo dar besos negros?

Instrucciones para dar besos negros

  1. Higiene. Lo primero que tenéis que hacer tanto tú como tu pareja es tener bien limpia la zona del ano. Como no es de extrañar, esto es fundamental para que el beso negro sea placentero y no haya problemas. Si es la primera vez que lo hacéis podéis probar a hacerlo en la ducha o en la bañera. La sensación de limpieza será mayor. Lo más recomendable es que os limpiéis con un jabón antibacteriano además de limpiaros normalmente en la ducha. Además, debéis tener en cuenta que cuando practiquéis el beso polaco no podéis pasar del ano a los demás genitales sin lavaros antes. El ano contiene bacterias y enzimas que no son beneficiosas ni para la vagina ni para el pene. Tened esto en cuenta ya que si no os limpiáis la boca después, podréis transmitir enfermedades indeseadas. Otro aspecto de la higiene es la depilación. No es obligatorio, por supuesto, pero se agradece cuando la otra persona se ha tomado la molestia de eliminar el vello de la zona anal. Además, que no haya pelos facilita la estimulación del ano con la lengua.
  2. Confianza. Esto es sumamente importante. Practicar el beso negro requiere confianza en la pareja y que ésta confíe en ti. El ano es una parte muy íntima del cuerpo y además, suele ser un tabú en cuanto a las relaciones sexuales se refiere. Sobretodo en el caso de los hombres heterosexuales, muchos piensan que hacer esta práctica les hace menos hombres. Aleja estos pensamientos de tu mente. Esto no tiene nada que ver con eso. Se trata simplemente de probar cosas nuevas, de dar y recibir placer. Cuando ambos os sintáis listos, podéis empezar a hacer el beso negro.
  3. Mejor con preliminares. Es normal que al principio estéis nerviosos. Por eso, podéis empezar como siempre, con preliminares. Idos acariciándoos poco a poco para ir subiendo la temperatura. A medida que os vayáis poniendo más y más calientes id bajando hasta llegar a los genitales. Puedes empezar a practicar el sexo oral habitual para que se vaya acostumbrando tu pareja. Toca sus nalgas y empieza a acariciarle el ano con los dedos. Haz movimientos circulares en la zona del ano con tu dedo y después puedes introducirlo levemente. Ves poco a poco para que vaya perdiendo el miedo y se haga al contacto. Además, ir progresivamente tocándole hará que el nuevo contacto no le sea raro.
  4. Posición para el beso negro. La mejor posición para realizar a tu pareja el anilingus o para que te lo hagan a ti es la del perrito o a cuatro patas. Esta es la mejor ya que el ano queda mucho más expuesto y puedes abrir las nalgas a tu gusto para realizarlo mejor. Lo bueno de esta postura es que puedes llegar a toda la zona de alrededor del ano, que también posee terminales nerviosas capaces de dar placer. Otra postura que puedes probar para das el beso de colibrí es la del 69. Lo malo de esta postura es la altura de la pareja. Si medís más o menos lo mismo, será fácil alcanzar su ano desde esta postura. De todas formas, podéis ir probando hasta encontrar la que más os guste. También se puede poner la persona que vaya a recibir el beso negro tumbada sobre su espalda. Pon cojines para alzar el trasero y que sea más accesible. La mejor postura será con la que ambos miembros de la pareja os encontréis más cómodos.
  5. El beso negro. Cuando los dos os sintáis listo para la acción, podéis comenzar. Si eres tú quien lo va a dar, puedes empezar lamiendo las nalgas y la zona que rodea el ano. No te limites solo a lamer, puedes empezar dando pequeños besos que estimulen el ano. Utiliza tus dedos también para acariciar toda la zona. Un simple beso en el ano dará mucho placer a la persona que lo recibe. Empieza dando pequeños besos en forma de pico en el centro del ano. Completa los picos con besos en las zonas próximas. Separa las nalgas de tu pareja y pon la lengua en el centro del ano, pero aún no la introduzcas. Con las nalgas separadas, lame toda la zona del ano de arriba a abajo, lentamente. Después con tu lengua lame de forma rápida todo el borde del ano. Ten en cuenta que esta zona es muy sensible y que debes hacerlo con mucha suavidad para no ser brusco. También debes tener en cuenta la actitud de tu pareja. Estáte atento a sus movimientos y su conducta. Si cuando haces alguna de estas cosas gime más o se mueve acercando su trasero hacia a ti, es que estás haciéndolo bien. También puedes preguntarle directamente cómo se está sintiendo. Cuando veas que le gusta, sigue haciendo eso durante algún rato. Después, puedes pasar a la siguiente fase. Introduce tu lengua en su ano lentamente. Si te sientes a gusto con la sensación, métela más adentro. Empieza a meter y sacar la lengua de su ano con cierto ritmo. Sigue atento a las señales que hace tu pareja para saber si lo estás haciendo bien. Si no se queja y le está gustando, puedes combinar el movimiento de tu lengua con el uso de tus dedos. Estimula con ellos la zona de alrededor del ano al tiempo que introduces tu lengua en él.
  6. Beso negro y estimulación genital. En el caso de que le estés haciendo el beso negro a un hombre, cuando ya hayas hecho todo lo anterior y él se sienta bien y lo esté disfrutando puedes combinarlo con la estimulación genital. Para ello, mientras sigues haciendo el beso polaco, coge su pene y acarícialo arriba y abajo como cuando le masturba normalmente. Si se lo estás haciendo a una mujer, pon los dedos en su clítoris y estímulalo trazando círculos en él. Después puedes meter los dedos en su vagina. Lo importante es que ambos disfrutéis y que, una vez hayáis perdido la vergüenza, os dejéis llevar.
  7. Cuando hayas acabado de hacer el beso polaco, límpiate. Como hemos dicho antes, no pases del ano a los genitales de tu pareja. Pero tampoco es lo más recomendado que le beses en la boca. Aunque no te parezca lo más apropiado después de tener sexo o creas que vas a romper el momento, es necesario que te limpies la boca. También por tu salud. En la zona del ano se encuentran muchos tipos de bacterias que son necesarias ahí, pero no en otras partes del cuerpo.

Proponle a tu pareja intentar nuevas prácticas sexuales y explícale antes de hacer el beso negro en que consiste. No todas las personas están igual de preparadas para dar o recibir un beso polaco. Pero lo que sí te aconsejamos es que se lo expliques todo antes. No creo que a tu pareja le gusta que intentes darle un beso negro sin saber bien lo que es. Pero explícaselo e intentadlo juntos. Recordad que los tabúes deben quedarse fuera y que la confianza entre vosotros es suficiente para que perdáis la vergüenza. Seguramente al principio os parezca un poco raro y no logréis llegar al orgasmo (o sí), pero serán solo los nervios del momento. Tomároslo con calma e id poco a poco. Esta es una práctica mucho más excitante y satisfactoria de lo que parece. La mayoría de las parejas que se atreven a probarlo, suelen repetir.

A continuación os contamos los cuidados que debéis tener a la hora de practicar el anilingus:

Cuidados para hacer el beso negro

Como toda práctica de sexo oral, el beso polaco tiene algunos inconvenientes. Hemos señalado lo importante que es mantener la higiene durante todo el tiempo que se esté practicando el beso negro. Ahora señalaremos algunas de las enfermedades de trasmisión sexual que pueden salir cuando no se mantiene esta higiene:

  • Hepatitis A, B o C. Se trasmiten en la materia fecal a través de la sangre y causan daños en el hígado. Manteniendo una higiene estricta antes y después de hacerlo, evitaremos que esto ocurra.
  • Lombriz intestinal. Si tu pareja tiene lombrices intestinales (aunque no esté al corriente de ello) puedes contagiarte porque en las heces suele haber huevos de estas lombrices. Por eso es tan importante que se limpie bien la zona antes de comenzar.
  • Virus del papiloma humano (VPH). Se trata de un agente infeccioso que afecta a la piel y a las mucosas.

La forma de evitar estas enfermedades y otras está principalmente en lavar bien la zona y no tocar los genitales después de haber hecho el beso negro. Además, también puedes utilizar protección cuando lo haces. Puedes cortar un condón a la mitad y ponerlo en el ano de tu pareja. Así, a la hora de introducir la lengua existe una capa entre tu boca y su ano. También puedes usar lubricantes con espermicidas para una mayor protección.

Esperamos que este artículo haya resuelto todas las posibles dudas que podíais tener acerca de lo que es y de cómo dar besos negros. Os invitamos a que experimentéis y que dejéis fuera los prejuicios y tabúes.

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