Según la biblia,“Dios es amor”, pues su naturaleza y sus actos definen lo que es amor. Dentro de la biblia, se afirma que cualquier referencia que se haga del amor, sin tomar en cuenta a Dios, se considera errónea. Solo se puede llegar a conocer qué es el amor, cuando se consigue aprender quién es Dios.

El amor de Dios hacia el mundo, quedó demostrado cuando mandó a su hijo Jesucristo a la tierra, en su representación. Presentándolo como el modelo perfecto de amor.

“Amen a sus enemigos, hagan bien a quienes les odian. Amén a sus enemigos, háganles bien, denles prestado sin esperar nada a cambio”. En esta frase, nos dicen que amar bíblicamente, implica amar a una persona que no es de nuestro agrado, es decir, que no sentimos o tenemos buenos sentimientos o emociones hacia ellos, pero que aun así podemos amar, deseándolas el bien, y rezando por ellas en nombre de Dios. Pues según la biblia, el amor comienza con un acto de voluntad. Si el acto de amor que se hace, requiere mayor dificultad, ya que es hacia una persona que no nos agrada, por lo que demostrarlo con hechos se hace más costoso, mayor es la demostración de amor por parte de la persona de la que viene, a pesar de lo fastidioso que pueda llegar a ser realizarlo.

Dentro de “Amar al prójimo como a ti mismo”, se incluye a los enemigos, y esto se debe demostrar con hechos.

Todo esto queda resumido en la frase “Queridos hijos, no amemos de palabra ni de labios para afuera, sino de hechos y de verdad”.

En la biblia se recoge que, el amor también se expresa con palabras, pues a través de ellas se pueden expresar los sentimientos, que se producen cuando se tiene amor hacia otro. Mediante las palabras las personas amadas, captan y perciben que existe otra persona que los ama, demostrando con ellas, virtudes como la bondad y la paciencia, que forman parte del amor. También considera que los actos como, esperar, perdonar, soportar y creer, son expresados con palabras.

Cuando se trata de un enemigo, a pesar de que no se alberguen sentimientos de estima hacia él, el amor que se le expresa mediante palabras, se puede hacer, mediante la bendición, deseándole el bien. Aunque esos buenos deseos no lleguen a ser escuchados por el amado, es decir, el enemigo, es necesario que la persona que ama bíblicamente, lo haga. Esto aparece mencionado en la siguiente frase de la biblia “Bendigan a quienes los persigan: bendigan y no maldigan”.

Además, el amor va acompañado de la verdad, pues es un atributo inherente al carácter de Dios. Si seguimos el mandato de Dios, el amor, busca siempre el bien del amado, y ese bien requiere comportarse como lo haría Cristo. “Al vivir la verdad con amor, creeremos hasta ser en todo como aquel que es la cabeza, es decir, Cristo”

Dentro de las palabras que se pueden dedicar al enemigo, incluyen palabras de advertencia por si este se desvía del camino de la verdad, pues en ese caso el que ama, debe intervenir, haciéndole volver a ella, salvándole así de que cometa pecados y sus posibles malas consecuencias. Dios afirma: “Yo reprendo y disciplino a todos los que amo”.

Puede suceder que el amado no sea creyente, si esto ocurre, se debe salvar por parte de quien le ama, dirigiéndole hacia Cristo, e intentando salvarle. Si por el contrario el amado si es creyente, el mayor bien que se puede hacer por él, es que sea santificado, conforme a la imagen de cristo. Amar, significa otorgar lo que el amado necesita en cada momento, y no tanto darle lo que quiere.

Dentro de un pasaje levítico, aparece la frase: “No seas vengativo con tu prójimo, ni le guardes rencor”.

El amor según la biblia, también requiere de actitudes, como la compasión, la paciencia y la misericordia, tanto para los hermanos como para los enemigos, también recoge que el amor nunca desaparece, sino que los sentimientos evolucionan. Amar a algo o a alguien, significa comprometerse con esa persona o cosa y dedicarle tu tiempo.

Las características del amor, según la biblia

Dios define el amor en la biblia otorgándole una serie de adjetivos, los cuales explica y justifica, ensalzándolos como supremos y casi imponiéndolos como ley, rechazando que todo lo contrarío a ellos, no es amor puro, o amor como el lo entiende.

Esta es la definición que Dios da sobre el amor:

  • El amor es paciente: La paciencia es una actitud que se ha de cultivar, y se hace reconociendo que el otro, tiene los mismos derechos que yo a expresar lo que siente, o piensa, incluso cuando sus ideas son contrarias a las nuestras. El amor paciente acepta a la otra parte, a pesar de que lleve a cabo hechos o tenga actitudes que nosotros no desearíamos que tuviera. No debemos dejarnos llevar por la rabia, la ira, y los impulsos, pues estos nos conducirán a ser seres antisociales, que no saben convivir con el resto del mundo. Sin embargo, no hay que caer en el error de que el amor paciente, se deja maltratar, de cualquiera de las maneras, ni permite agresiones. El amor paciente consiste, en comprender, que las relaciones que establecemos con los otros, no siempre pueden ser perfectas, en ocasiones nos encontraremos con personas con las que compartiremos cosas, y otras con las que chocaremos, pero por ello no tenemos que ser agresivos con ellos. El amor paciente es un símbolo de fuerza y el único camino a la victoria.
  • El amor es bondadoso: El amor, es un sentimiento que entraña nobleza y grandeza, aquel que siente amor, hace y desea el bien al prójimo, y lo manifiesta dándose en abundancia, sin límites, y sin pedir nada a cambio. El que siente amor está lleno de bondad, y siente la necesidad de dar, y servir, porque así se siente realizado.
  • El amor no tiene envidia: La envidia no tiene cabida en el amor, pues quien siente amor, se alegra por el bien del otro, y no se compara con él, ni con sus posesiones, virtudes o su propia suerte, sino que se alegra por su bienestar, y acepta los éxitos que el otro tiene, sin sentir tristeza o rabia, porque lo tenga. Desde el amor, procura encontrar su camino para ser feliz, sin prestar atención al de los otros. El amor que no tiene envidia, no ve como una amenaza o desventaja que otro tenga más éxitos que él, pues solo se centra en lograr los suyos.
  • El amor no es jactancioso:,  No es vanidoso, ni hace alardes de su propia importancia, es decir, de sus logros, cualidades o virtudes, fijándose solo en sus virtudes y ensalzándolas  e intentando tapar sus debilidades. El que siente amor, no se vanagloria constantemente de sus actos, no es fanfarrón, sino humilde, reconoce sus errores y trata de corregirlos.
  • El amor no es orgulloso: Dios aborrece al orgulloso, al altanero, pues dice que el que alberga ese sentimiento dentro, está tan lleno de pensamientos hacia sí mismo, que se aleja de él. El orgullo en el amor, como en cualquier otro aspecto de la vida, es considerado por la biblia como un pecado capital, pues considera que el que lo siente, toma la gloria que solo le pertenece a Dios, siente una especie de autoadoración.  Dios considera que el amor no puede ser orgulloso, pues el orgullo es la raíz que da lugar a otros pecados. El amor por el contrario es humilde.
  • El amor no se comporta con rudeza: El amor consiste en tratar con delicadeza y encanto al otro, olvidando la brutalidad o la vulgaridad, es por el contrario civilizado, cortés y actúa con buenos modales. Según la biblia el amor, implica actuar con gracia, a pesar de que la otra persona no lo merezca.
  • El amor no es egoísta: El egoísmo lleva a la persona a centrarse en sí misma y sus intereses, dando de lado al prójimo, y preocupándose de exclusivamente de sí mismo. Por ello el amor no puede ser egoísta, pues sentir amor, consiste en preocuparte por los intereses y necesidades del otro, actuando sin conveniencia, dando sin esperar nada a cambio. El amor consiste en compartir con los otros, y sentirse bien al hacerlo.
  • El amor no se enoja: El amor desde el punto de vista de la biblia, consiste en no enfadarse con el prójimo, pues la persona debe ser fuerte y no dejarse llevar por el odio, o la ira, ni mucho menos perder los papeles. La persona debe dominar el enojo, y no que el enojo domine a la persona. Pues quien alberga odio en su corazón, puede dejarse llevar erróneamente por los impulsos del momento, realizando actos de los que luego se pueda arrepentir.
  • El amor no guarda rencor: El amor, no acumula recuerdos de vivencias negativas, sino que trata de olvidarlas y perdonarlas, pues el rencor, no lleva a ningún buen camino. El  que siente amor, no utiliza el  rencor, para enzarzarse en futuras guerras o disputas, prefiere quedarse con lo bueno y no vivir anclado en el pasado.
  • El amor no se delega en la maldad:  El amor no encuentra el disfrute ni placer en actuar con maldad, como tampoco se alegra del mal ajeno. El amor bíblico no contempla que un cristiano actúe con malicia, ni mucho menos que aplauda las malas noticias. El amor según dios ha de ser compasivo.
  • El amor se regocija con la verdad: El amor y la verdad están estrechamente unidos, pues Dios los entiende así. A pesar de que en ocasiones decir la verdad, es difícil y doloroso, hay que hacerlo. La verdad es luz, por lo que no debe ocultarse, si hay amor, la verdad debe primar en él.
  • El amor todo lo disculpa:  En la biblia se recoge, cómo Jesús perdonó y amó incluso a aquellos que le insultaban, despreciaban, e incluso a aquellos que lo llegaron a traicionar, llevándole a la cruz. Pues el amor, lo entendía así, creía que todo lo debía disculpar. El amor busca la solución antes de acusar o criticar.
  • El amor todo lo cree: Se sigue con la palabra de Dios, y se tiene confianza hacia los demás, pues cree que todo el ser humano es bueno, o lo cree bueno, aun cuando no lo sea.
  • El amor todo lo espera: Pues en la biblia Jesús, creía que hasta la persona más torpe, tenía remedio, solo había que esperar, para ver los buenos resultados en ella, siempre y cuando esta se esforzara por prosperar.
  • El amor todo lo soporta:  El amor no se deja vencer por el sufrimiento y las desgracias, sino que  soporta las adversidades, las transforma y sale victorioso de ellas.

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