El deseo hacia la pareja no es fácil mantenerlo, ni si quiera se sabe la manera correcta de incentivarlo y mantenerlo vivo, ya que con el paso de los años se hace más difícil sentirlo somo se siente en el inicio de una relación, Sin embargo todo es posible, con ganas empeño, sobre todo con amor y predisposición. Estos son 6 trucos  pueden ayudar a reencontrarlo y a impedir que poco a poco acabe desapareciendo:

Tener iniciativa para sorprender:

Una de las cosas que hace que se mantenga el deseo en una relación, es no caer en la rutina ni en los actos repetitivos, que llevan a destruir el apetito sexual. Se necesita innovar, pensar en las diferentes formas en las que se puede incentivar al otro a través de la provocación y la incitación para que el objetivo sea tener alto el lívido y querer culminar con el acto sexual. A pesar del día a día, que en ocasiones puede resultar pesado, es necesario propiciar esos momentos donde la vida sexual se mantenga activa, y no que se practique como algo automático, sino que existan auténticas ganar de llevar a cabo el sexo y disfrutar a pleno rendimiento de él y que este además sea satisfactorio.

En ocasiones, la imaginación se convierte en la tecla correcta que hay que pulsar, sobre todo en aquellas situaciones donde el deseo está algo mermado. Se puede empezar por variar el lugar donde se practica de manera habitual, es el primero de los cambios que solo por el hecho de realizarlo aporta morbo y enciende el deseo, otra de las cosas puede ser realizar algún tipo de juego de índole sexual, que se haya visto en alguna película o en algún libro y te haya resultado curioso, quizá vendar los ojos, disfrazarse, hacer uso del Kamassutra y experimentar con nuevas posturas, utilizar aparatos o juguetes, siempre se recomienda que sean varios uno para cada miembro de la pareja, para lograr estar los dos estimulados, utilizar algún lubricante refrescante que estimule las zonas sexuales, todo ello para encender los cuerpos y calentar bien los motores.

Todas estas propuestas se pueden realizar de forma sorpresiva por una de las partes, para impresionar al otro, o de común acuerdo.

Conocer los gustos y los límites del otro:

Normalmente las parejas deben de hablar sobre todo tipo de temas, sin ningún pudor y con toda la confianza que les otorga los años de convivencia juntos, no necesariamente vivir en un hogar, sino el simple hecho de llevar años como pareja se puede llamar convivencia, que es lo que realmente hace conocer al otro y saber cuáles son sus gustos y sus deseos en todos los ámbitos de la vida, y el sexo es uno de ellos. Por lo tanto, si en una pareja no se da este tipo de conversación, quizá es la hora de llevarla a cabo sobre todo si hay quejas por parte de alguno de los dos o situaciones incómodas que hacen que el sexo no se llegue a disfrutar o que el deseo de que se produzca cada vez vaya a menos. Es importante preguntar sin miedo, qué cosas gustan al otro, conocer sus puntos más excitantes para que la relación sexual se disfrute a pleno, conocer que zonas no le gustan que se estimulen o cuáles sí, si le gusta un tipo de sexo convencional o por el contrario está abierto a nuevas prácticas. Si por ejemplo uno de los dos tiene algún temor por alguna mala experiencia vivida en el pasado, el otro puede ayudarle a superarla, reforzando así la relación e intentando solventar posibles problemas derivados de esos malos momentos del pasado. Este tipo de comunicación tiene que darse por parte de ambos, es decir, que uno no siempre sea el que saque el tema ejerciendo un papel más activo y el otro simplemente espera a que otro lo saque, adoptando un rol pasivo, ambas partes deben ser iguales.

Buscar la privacidad de la pareja:

La intimidad no siempre es fácil conseguirla, teniendo hijos o siendo solo una pareja soltera, hay muchas cosas a lo largo del día que ocupan nuestro tiempo, haciendo que en ocasiones se caiga en el error de relegar a un segundo plano el ámbito personal, incluyendo en este la pareja. Sin embargo, ha de ser un punto importante al que se le tiene que dar su espacio, e intentar que siempre se conserve que no haya nada ni nadie que impida disfrutar de él, porque la vida sería demasiado aburrida si solo nos dedicáramos a cumplir obligaciones.

Existen muchas formas de buscar ese rato para poder tener privacidad e intimidad, por ejemplo, haciendo algún viaje a un destino soñado, aunque el viaje sea corto lo importante es la compañía. Ir a algún lugar especial al que quizá solías ir cuando empezasteis a salir, y si no lo teníais podéis buscarlo, nunca es tarde para tener un sitio único al que poder acudir, alejados del mundo solos como pareja, aprovechando lo máximo posible lo bonito del amor, valorando lo momentos juntos haciendo que se conviertan en un futuro en recuerdos inolvidables.

Lo fundamental es lograr tener siempre reservados pequeños momentos, que pueden ser en el día a día a través de alguna llamada o mensaje, o quizá un fin de semana romántico, siempre dando lo mejor de cada uno, manteniendo un papel activo en la relación para que esta no se marchite y el deseo se mantenga vivo.

El cuidado personal:

Otro de los problemas que suelen aparecer, causando que se pierda el deseo hacia la pareja de la pérdida del deseo hacia el otro miembro de la pareja, es que se descuida el aspecto físico, y dentro del físico no es necesario tener un cuerpo diez, ni machacarse en el gimnasio, cuidarse implica tener un aseo y conservar una buena imagen. Por raro que parezca ver a tu pareja guapa o guapo, o verle ese punto atractivo es un incentivo que está estrechamente ligado con el deseo sexual. Si se da la situación en la que tu pareja, no se peina demasiado o es bastante dejado a la hora de afeitarse o incluso depilarse, siempre que sea un aspecto que la otra parte tiene bastante en cuenta, de tendría que cambiar, pues no a todo el mundo le atrae que su pareja, en este caso el hombre, tenga pelo por el cuerpo. Es por ello, qué si se quiere lograr que la atracción este siempre presente, se deben tener en cuenta esos pequeños detalles que marcan la diferencia.

Normalmente parece que solo la mujer es la que tiene que ir a la peluquería, tener unas bonitas uñas, un buen corte de pelo, un maquillaje adecuado o vestir sexy, pero hoy en día las cosas han cambiado bastante por suerte, y el hombre también tiene que poner de su parte en este sentido, y encontrar la manera de ser sexy, hasta el punto de no descuidar la llama y el deseo sexual.

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Mantener un buen equilibrio físico:

El cuerpo es fundamental cuidarlo, es vital para estar en forma cada día, dormir las horas que están establecidas para así no tener que sufrir ni arrastrar el cansancio, haciendo actividades con las que se logre estar en calma interior y equilibrados a nivel físico y mental, como el yoga o la meditación, son muy importantes, pues también van a servir como una manera de reducir todo el estrés del trabajo de la rutina, a saber cómo encaminar y superar las tensiones así como las situaciones nerviosas, y todo ello nos va a llevar a ser felices y a poder dar lo mejor de nosotros mismos en este caso a nivel sentimental. La alimentación es un punto muy relevante para rendir a la hora de mantener relaciones sexuales, al igual que un exceso de comida basura y de falta de ejercicio puede derivar en problemas en los órganos sexuales femeninos, pero sobre todo en los masculinos, como puede ser el tiempo que dura la relación sexual, o la erección. Así que, para evitar llegar a esas circunstancias, provocando que la pareja se desmotive y poco a poco su apetito sexual descienda, es imprescindible cuidar la propia salud, llevando a cabo hábitos, que de forma gradual se pueden añadir al día a día.

6 Vestimenta sexy

El lado sexy como se ha dicho anteriormente se debe tener en cuenta por ambas partes, en este caso la mujer tiene más posibilidades de sentirse y de hacer que su pareja así la vea, y para conseguirlo basta con saber que partes del cuerpo son las que más le gustan y acentuarlas. Esto se puede conseguir quizá con prendas ajustadas que marquen más ciertas zonas y que hagan que tu pareja se fije en ellas, no es necesario ir siempre así vestida, solo saber el momento adecuado en que se deben llevar a cabo, puede ser en una cita, en un encuentro nocturno, o simplemente un día en el que te apetezca  llamar la atención de tu pareja y hacerte notar, se puede optar por escoger prendas que te hagan ver más atractiva, como la roba interior con transparencias o algo de encaje, algún escote o un vestido algo atrevido.

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