Amar sin poseer realmente no resulta para nada fácil, cuando se ama de este modo hay una gran contundencia y seriedad, pero si de verdad el amor vive en nosotros podremos amar sin poseer, pues quien dice amar poseyendo realmente no ama. La posesión tiene varias formas y a veces resultan ser muy sofisticadas y sutiles; continúa leyendo cómo amar sin poseer.

Entonces tenemos que, poseer no resulta ser amor y que tener amor tampoco es poseer; pero la realidad es que las personas por lo general confunden el poseer con el amor verdadero y esto es una gran equivocación; de hecho debido a esto muchas veces hay problemas en las relaciones; a continuación miraremos las diferencias que hay entre poseer y tener y cómo esto está relacionado con el amor.
Cómo amar sin poseer

Tener a una persona no es poseer

Puede que pensemos que poseer y tener son lo mismo o que tienen relación, pero eso no es así cuando hablamos de relaciones, pues existe una gran diferencia entre estas dos palabras; tener a una persona no significa para nada posesión.

Cuando tenemos a una persona, es porque ella es especial para nosotros y la misma estará allí sin sentirse obligada a estar a nuestro lado. Es un ser al cual deseamos y amamos pero que también sabemos que tiene su libertad; en otras palabras, es un ser que nos compaña, comparte muchos aspectos de la vida, nos quiere, entre otros, pero hace todo esto de una manera que es totalmente libre.

Hay personas que creen que porque otro quiere estar con ellas ya la poseen, pero resulta que cuando estamos hablando de personas no estamos hablando de objetos y por lo tanto no tienen obligación alguna de permanecer a nuestro lado para siempre, pues tienen su libertad.

La posesión

Cuando poseemos estamos indicando inseguridad; insistimos en que las personas no son objetos y pueden venir e ir, así como llegan a nuestra vida salen de la misma; así estemos contando con esa persona a nuestro lado en la vida, no hay forma de que la retengamos, precisamente porque no la poseemos.

Entonces, en resumen, poseer no es para nada amor, sino que es miedo, inseguridad y un gran afán de poder coger para nosotros lo que no podemos retener.

Confusión entre amor y posesión

Para darnos cuenta si estamos confundiendo posesión y amor hay algunos indicios, el primero de ellos es cuando sufrimos de celos; cuando una persona tiene celos excesivos lo que está buscando, sin duda, es poseer a la persona y realmente no está teniendo un concepto correcto de lo que es el amor y además de esto, hay detrás de ella un miedo no justificable.

Hay casos que son aún más profundos, complejos y delicados, entre éstos encontramos el maltrato, ya sea físico o psicológico, el cual afecta las diferentes relaciones; el maltrato sin duda es posesión, pues con éste la persona quiere demostrar que tiene el poder y marcar territorialidad.

Por todo lo anterior, confundir amor y posesión no es algo superficial, sino que puede llevar a situaciones graves que destrozan en pedazos las relaciones.

El amor perfecto es el libre

Muchas veces se hace difícil tener pareja sin sentir aquella necesidad de posesión sobre ella, pues queremos que sea para nosotros, nos preocupa que se vaya a interesar por otras personas, desconfiamos de ella; al pensar todo esto las reacciones que tendremos serán de celos, enojos y claro está, dejar por sentado que la persona nos pertenece.

La posesión es destructora de relaciones

La posesión va matando lentamente las relaciones sin pausa alguna; en un comienzo parejas y cónyuges confunden la posesión con señales de amor, pero esto se va volviendo persistente y se torna negativo, lo que va ocasionando que se resquebraje la relación; la posesión sólo le causará a la otra persona malestar y cansancio.

Las relaciones, así sean intensas y profundas, necesitan de espacio y libertad y cuando esto se pierde, la persona se puede sentir sofocada, además de que poseer también hará que la persona se autoconsuma pues no está disfrutando tampoco de su paz y de su felicidad, pues se está centrando en ser dominante con el otro.

Qué hacer

Lo mejor es abrir más la mente y dejar de ver ese amor como una posesión y más bien ver un amor relacionado con un tener, o sea, que tenemos a alguien que está compartiendo la vida a nuestro lado, pero que sabemos que no la poseemos puesto que es libre.

Meternos en nuestra mente que no seremos capaces de vivir sin la pareja, realmente es una mentira que nosotros mismos nos decimos y el cerebro se la cree, sino mira tu propia historia y piensa cuántas veces te has dicho esto estando dentro de una relación y después de que ésta se acaba, sigues viviendo.

Siempre estamos creyendo en esos “felices para siempre” de las películas, pero esto es ficción y no realidad; reflexiona sobre todo esto para que cambies tu percepción y veas que el amor debe ser libertad y felicidad y no posesión y sufrimiento.

Todo aquello que no tenemos dentro realmente no nos pertenece, puede que nos lo den por un tiempo, pero no necesariamente lo podremos conservar.
Cómo amar sin poseer

Consejos

  • Si eres una persona posesiva es porque de seguro no tienes confianza en ti y deberás trabajar más en esto; debes buscar tener más amor propio y más alta autoestima.
  • Recuerda que la otra persona es libre, así que de nada te servirá llenarte de dudas y pensamientos nocivos; no se debe hacer esto, recuerda que si está a tu lado lo hace porque es libre de hacerlo, no dudes del amor, de las palabras, entre otros. En resumen, lo primero es que te quieras tú mismo (a) y luego busques amar teniendo, más no poseyendo; cuando conformamos una relación lo hacemos dos personas, pero cada una es independiente

Más consejos 

  • Debes relajarte y tener confianza, pues la idea no es poseer para que la relación sólo se convierta en celos, prohibiciones y discusiones, pues esto no conducirá a la felicidad; tu pareja es libre y por lo tanto deberás respetar sus deseos, amistades y decisiones.
  • Es una persona libre y por lo tanto no hay porqué decirle con qué personas se puede relacionar y con cuáles no, a dónde puede ir, y cómo debería ir vestida a un sitio, esto es posesión y desconfianza.
  • Una relación se basa en el respeto y no en la posesión.
  • Recordar de nuevo que si nuestra pareja nos ha elegido y está con nosotros, es porque fue libre de hacer eso y nos quiere, pero no por eso deja de ser ella, teniendo todo lo que trae en su vida, como sus sueños, sus amigos, su trabajo, entre otros, sin perder la individualidad.
  • Detrás de la posesión vienen los celos y éstos no son nada buenos para el amor, pues lo destruye.
  • Repetimos que cuando hay posesión realmente no es un amor verdadero, pues esto lo que demuestra es una necesidad de alguien a nuestro lado, que hace que salgan a flote comportamientos que son muy contrarios a los del amor.
  • Cuando hay posesión sobre una persona se busca que no haya cambios, sino que por el contrario las cosas se queden como están, dedicando toda la energía y el tiempo a buscar que nos amen en vez de brindar ese amor.
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